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Presentación de un maestro (A. Crowley)
25. Enero 2008 by admin.
Es hora de hablar de cosas serias, pero para eso debemos conocer a quien nos va a decir esas cosas, por eso, en este momento, presentamos a nuestro primer maestro: A. Crowley.
CROWLEY, ALEIXTER.
Nace Edward Alexander Crowley, el hombre más malvado del mundo, como le calificaron algunos de sus contemporáneos, el 12 de octubre de 1875, entrre las 23 y as 24 horas[1]. Aleister Crowley se consideraba una reencarnación de Eliphaz Levi[2].
En el mismo año 1875 murió Eliphas Levi, fundándose, por otro lado, en Nueva York, la Sociedad Teosófica. Adward Alexander cambió su segundo nombre por su forma gaélica a los veinte años de edad, impirándose en el Alastor de Shelley. Sus padres pertenecían a una organización de cristianos protestantes fanáticos: La Hermandad de Plymouth, y esto le marcaría durante toda su vida. En gran medida su trayectoria vital podría ser interpretada como ‘una rebelión sistemática contra las concepciones puritanas yopresivas que pretendieron transmitirle sus progenitores. La educación corrió a cargo preferentemente de su madre (su padre, un rico industrial cervecero, murió al alcanzar Crowley los once años de edad), de un tío suyo, miembro también de la misma secta abrahámica y de diversos botarates que actuaron en el papel de tutores. Uno de ellos le instruiría, aunque de modo imperfecto, en «el amor que no osa decir su nombre…» poniendo al descubierto lo que con el tiempo sería uno de sus más poderosos activos mágicos: la bisexualidad[3].
Fue su madre la que le dio el peyorativo apodo de “la Bestia” [4], refiriéndose con ello a la entrañable criatura que en el Apocalipsis actúa como referente paradigmático de todo lo que el cristiano aborrece: la Sensualidad, la Libertad, la Fuerza y la Belleza. Sirva como botón de muestra de la ideología demencial que reinaba en su hogar, el hecho de que en su casa estaba prohibida la celebración de las navidades, consideradas como una fiesta pagana y, por lo tanto, indigna de “los Escogidos”. Ingresa en 1895 en el Trinity College de Canibridge para rea- lizar estudios de Filosofía[5].
En Estocolmo, durante el año 1896, tendría lugar uno de los momentos clave de su vida, una auténtica experiencia de Iluminación; pero será mejor que él mismo nos lo cuente con sus propias palabras[6]: “Desperté con la seguridad de disponer de un medio mágico para devenir consciente y satisfacer una parte de mi naturaleza que hasta aquel momento me había sido inaccesible”.
Con esta fórmula resume «la Bestia» su vida. Los tres lados del triángulo, en el centro del cual resplandece, como el ojo de Horus, la Voluntad (Thelema) del Iniciado, se corresponden con los siguientes conceptos[7]:
1 El Camino Secreto del Iniciado. En el Vértice.
2 El Sendero de la Poesía y la Filosofía. En el Lado Derecho.
3 El Mar abierto del Romance y la Aventura. En el Lado Izquierdo.
2 El Sendero de la Poesía y la Filosofía. En el Lado Derecho.
3 El Mar abierto del Romance y la Aventura. En el Lado Izquierdo.
La lectura de El libro de la Magia Negra y los Pactos de Arthur Edward Waite, eminente erudito adscrito a la masonería, llevó a Crowley a entablar un intercambio epistolar con el autor de la susodicha obra, del que surgiría el interés por un concepto que modificaría su vida de modo radica: la postulación de la existencia de una Iglesia Oculta, una Orden Secreta que preservaba los Misterios de la Verdadera Iniciaciación. Waite le recomendó la lectura del libro del místico del siglo XVIII, Karl Von Eckaterhausen: La Nube sobre el Santuario, esta lectura junto con la amistad que entabló en Zermatt, en los Alpes, con un químico británico dedi- cado a la alquimia, Julian Baker, le llevarían a entrar en contacto con una orden mágica consagrada a la investigación de los secretos de la Magia Ceremonial: La Orden Hermética del Amanecer Dorado (The Hermetic Order ofthe Golden Dawn)[8].
La lectura de La Cabala Desvelada de Knorr Von Rosenroth, en la traducción de S. L. Mac Gregor Mathers, constituiría una de las influencias decisivas en su trayectoria como mago. El control de las fuerzas secretas de la Naturaleza mediante la Verdadera Voluntad, era, en resumen, el objetivo central del Arte Secreto que los adeptos buscaban al integrarse en la Orden del Amanecer Dorado. Constituía la Golden Dawn, donde Crowley ingresó en 1898 adoptando el significativo nombre de Frater Perdurabo (¡Perseveraré!), una organización híbrida, donde los ceremoniales de corte masónico se superponían a prácticas mágicas de carácter cabalístico y evocaciones de los antiguos dioses egipcios. Esta interesante sociedad, fundada diez años antes como una sucursal de una orden secreta alemana, y en la que se daban cita el Rosacrucianismo, la Cábala Hebrea o el Hermetismo, entre otras influencias, tenía por hombre clave al citado Mathers[9].
Conoció en esta etapa a una de las figuras que más influencia tendría en su vida, uno de los pocos amigos que le permanecerían fieles hasta el final: Alan Bennett. Fue este personaje el que le introdujo al uso de los estupefacientes más variados. Hasta 1921 en Inglaterra no existía prohibición alguna sobre estas cuestiones, y el asma de Bennett obligaba a éste a ingerir opio y morfina como remedios. Crowley pronto se aficionó al uso de todo tipo de sustancias (varios de los ensayos seleccionados como podrá descubrir el lector giran en torno a esta temática): cocaína, heroína, morfina, opio, peyote y hachís (por citar las más frecuentadas), con la finalidad de alcanzar y mantener los estados alterados de conciencia que le permitían realizar sus prácticas mágicas, en gran medida relacionadas con la comunicación con entidades suprahumanas pertenecientes a otros pla- nos y niveles de densidad. Bennett acabaría emigrando a Ceilán, donde se convertiría al budismo, en busca de climas mejores para sus dañados pulmones. Con el dinero de la herencia familiar Alick compró una casa junto al lago Ness: Boleskine House, donde trabajó minuciosamente con el Libro de Abra-Melín. En esta misma mansión (más tarde propiedad de Jimmy Page, músico miembro del célebre grupo de rock Led Zeppelin) se desarrollaría el famoso duelo mágico con el hombre que en el pasado fuera su maestro yamigo: Samuel Liddell Mac Gregor Mathers, que le atacaba desde París. La victoria en este duelo otorgaría al Frater Perdurabo el control defimtivo de la Orden del Alba Dorada[10].
Conoce a Rose Kelly, hermana de su amigo el pintor Gerard Kelly, y contrae matrimonio con ella; con el tiempo le daría dos hijas que fallecerían trágicamente a edades muy tempranas. Marcha con ella de viaje a El Cairo, a Ceilán, y otros países[11]. Su poema «Rosa Mundi» está inspirado en este amor[12].
Es con Rose, en El Cairo, cuando en 1904 tendrá lugar el momento decisivo de su vida. Durante los días 8, 9 y 10 de abril contactará, utilizando a su esposa como médium, con una inteligencia desencarnada, con un dios: Aiwass que le designará como profeta de una nueva religión. Profeta, pues, de una Nueva Era que permitirá a la Humanidad emerger del pantano judeocristiano y acceder orgullosa y eficazmente al Nuevo Eón. Se trata de la que los ocultistas y astrólogos llaman el Equinoccio de los Dioses, el fin de la era de Piscis y el advenimiento de la era de Acuario. Tras el Eón de Isis representado por los politeísmos yel matriar- cado), vino el Eón de Osiris, de naturaleza patriarcal y sacrificial; estos eones han periclitado ante el Eón de Horus, el actual, y la Revelación de El Cairo, trasladada por escrito a lo que se llamará: El Libro de fa Ley (Book ofthe Law) junto con su Profeta, Crowley, daban justa cuenta de tan trascendental acontecimiento[13].
En resumen: que no hay más Dios que el Hombre, que la Divinidad está Ínsita dentro del hombre y que, durante la Nueva Era del Eón de Horus, ésta será la tarea en la que se manifestará la Gran Obra: hacer patente la Divinidad del Hombre. Sin embargo, y como tantos otros que le han precedido, profeta a su pesar, olvida su misión y viaja por el mundo, sumido en el olvido, llegando a pasar incluso por una fase budista[14].
Reencontrará en 1909 traspapelado el texto ya partir de ese momento su magia se orientará al establecimiento en este mundo de la ley de Thelema. Contactará en el norte de Africa con los derviches, pasando antes por España con su colaborador mágico Victor Neuburg: con él realizará importantes rituales en Bou Saada (Argelia), aplicando las Claves Enochianas de Dee. Son las Claves Enochianas instrumentos mágicos, de carácter simbólico y vibratorio, con los que Dee y Kelley entraban en contacto con diversas entidades astrales o ángeles utilizando un espejo maya[15].
Las presencias más diabólicas y tenebrosas que acechan en el Camino al Adepto (el mismo Crowley quedó sumamente afectado): el Guardián del Abismo. Choronzón, una entidad caótica y oscura, capaz de adoptar innumerables formas y que atacará, con el formato de un hombre desnudo, a Neuburg, tras romper el círculo mágico protector[16].
Divorciado de Rose, adopta como Mujer Escarlata (la amante perfecta para los practicantes de magia sexual tántrica, la Ramera del Apocalipsis) a leila Wadell, Soror Virakam, de ascendencia maorí, y con ella pone en práctica públicamente y por un precio módico de entrada: los Ritos de Eleusis, a modo de representación escénica y musical[17].
En 1912 recibe en Londres la visita de un curioso personaje: Theodore Reuss, uno de los Jefes Supremos de una orden mágica germana, la OTO (Ordo Templi Orientis), masón de alto rango, agente secreto y cantante de music-hall. El recién llegado le acusa de haber divulgado «secretos» pertenecientes a los más altos grados de la Orden. Frater Perdurabo no puede ocultar su sorpresa, pero hojeando «El Libro de las Mentiras» (una de sus obras más atinadas y crípticas) confronta con Reuss determinados fragmen- tos y, jeureka!, el secreto en cuestión se refiere a la magia sexual. Los más altos grados de la Orden practican ritos tántricos. A partir de aquí la vida de “la Bestia” da un bandazo de noventa grados… Su Libra natal, en combinación con su ascendente Leo, le permiten en breves minutos seducir a Reuss, que acaba marchándose de su casa tras nombrarle jefe de la rama inglesa de la OTO, con la autorización pertinente para conformarla[18].
En 1916 adoptó el significativo título de Master Therion, como nuevo nombre mágico, buscando el contacto mediante complejos rituales, con los Maestros Secretos. Conocerá en estos días, entre otras personas destacadas, a William Seabrook, viajero y escritor especializado en temas de brujería, al que sableó con la eficacia y pundonor habituales. Entre las operaciones mágicas (“trabajo”, workings) que realizó en América, merece la pena destacar el trabajo de Amalantrah conocido como Trabajo de Lam. Lam es una palabra tibetana que significa «dios» o «inteligencia extraterrestre». En este «trabajo» Crowley estableció contacto con una entidad extraterrestre procedente de un planeta transneptuniano (Plutón aún no había sido descubierto). ¿Quizás el Yuggoth de Lovecraft?. ¿Utilizó, como sugiere Erik Davis, a Sonya Creen, la futura esposa de Lovecraft, como Mujer Escarlata? Quizás no lleguemos a saberlo nunca pero cabe dentro de lo posible; esto explicaría muchas cosas. Convierte en Mujeres Escarlatas a dos hermanas, Alma y Leah Hirsig, yen 1918, hastiado del Nuevo Mundo como Lovecraft, otro exiliado en la barbarie, regresa a Inglaterra[19].
Inspirado tanto en la Abadía ficticia de Rabelais como en la realidad concreta del diochesco Club del Fuego del Infierno del Sir Francis Dashwood, Sir Alaister de Kerval y la Condesa Lea Harcourt (Leah Hirsig) marchan a Sicilia donde, en Cefalù, alquilarán una quinta y trabajarán para el desarrollo de una sociedd perfecta[20].
Este experimento ocultista único en su género, en el que la desafortunada muerte de uno de sus adeptos, Raul Loveday, ocasionó, unida a la animadversión de los maledicientes e irreducti- bles enemigos ingleses de Crowley, la clausura de la abadía por el gobierno italiano, sometido a intensas presiones, constituye una de las experiencias seminales más estimulantes y revulsivas del siglo xx. Los ritos, los coitos y las discusiones con y entre las diversas Mujeres Escarlata se sucedían unos a otros con la misma dulzura y violencia con que se suceden, irremisiblemente, las lunas. Sin embargo, tras la muerte del citado Loveday, comenzaba para Alick un largo calvario. Expulsado de Sicilia, marcha a Túnez, donde prosigue la interminable búsqueda que acompaña a todos aquellos a los que ha escogido para su realización de la Gran Obra. Tras su expulsión de Sicilia, el fracaso de su proyecto y una breve estancia en Túnez, marcha a París, donde su adicción a las drogas y su escasez de numerario hacen poco para aliviar o facilitar su trabajo. Continúa con su difusión de la Nueva Religión, habla de una «Tercera Vía», ni capitalismo, ni comunismo: la ley de Thelema[21].
En la época que nos ocupa, sólo dos años después de su ingreso, Crowley asumió la jefatura de la rama inglesa, rebautizada para el caso como Mysteria Mystica Maxima (Máximos Misterios Místicos). El relato de cómo lo consiguió resulta, por otra parte, especialmente llamativo. Poeta y filósofo, había publicado ya varios libros cuando una noche de 1912 recibió la visita indignada del propio Reuss, que se presentó en su casa londinense sin aviso previo acusándole de haber publicado alegremente el secreto más exclusivo de la orden, el del grado noveno. El británico negó esa acusación porque, recordó, ni había llegado a tal puesto de la jerarquía, ni conocía cuál era el susodicho secreto. Entonces, el jefe máximo de la OTO tomó un pequeño libro de uno de los estantes de la biblioteca, Liber 333. El libro de las mentiras, escrito por el propio Crowley, y en el capítulo 36, «con un índice amenazador» según relata el protagonista, «señaló la frase que decía “bebed del Sacramento y pasáoslo los unos a los otros”». Este sacramento, según él mismo reconocería después, no era otra cosa que el semen vertido por el mago en la vagina de la sacerdotisa durante determinado ritual mágico, que después era recogido de los genitales femeninos y consumido por los asistentes. Se suponía que Crowley no podía estar enterado de ello, e insistió en que nadie humano se lo había revelado, sino que se trataba de una inspiración llegada desde un plano más elevado. Tras una intensa pero corta discusión, los dos adeptos creyeron reconocer la intervención de una mano sobrehumana en este asunto y descubrieron que tenían muchas cosas en común. Theodor Reuss debió de quedar impresionado por los conocimientos y las capacidades de Aleister Crowley, porque, cuando abandonó finalmente la casa, lo hizo con la promesa de entronizarlo en un futuro viaje a Berlín como Rey supremo y santo de Irlanda, de lona y de todas las Bretañas que se encuentran dentro del santuario de la Gnosis. y cumplió su promesa. Aleister Crowley fue jefe de la orden a partir de 1921, con lo que el ciclo se cerraba[22].
Leah Hirsig, la hermana Alostrael, es sustituida por Astrid (Dorothy Olsen). Entonces ocurre el milagro: Tranker, uno de los jefes de la OTO en Alemania, tiene un sueño en el que percibe a Baphomet (Crowley) al frente de un grupo de Maestros Secretos. Esto le convierte en jefe de la OTO tras intensas gestiones, pero pronto la organización se descompone, no todos los miembros le aceptarán, el propio Tranker acabará conspirando contra él. Karl Gelmer, un rico hombre de negocios, sin embargo, le apoya incondicionalmente[23].
En 1935 tiene una visión en Túnez. Antes, en 1928, se une a él como secretario quien sería posteriormente uno de los más fieles intérpretes de la ley de Thelema en la Norteamérica contemporánea, Israel Regardie. Contrae matrimonio con una bella y rica dama nicaragüense: María Teresa Ferrari de Miramar, con la que practica ritos mágicos cercanos a la magia caribeña y, lo más importante, en 1929 publica su obra capital: Magia en la Teoría y la Práctica (MAGICK) llena de trampas explosivas (rituales incompletos que ponen al neófito en manos de los más tenebrosos habitantes del éter) o epatantes referencias y recomendaciones para el sacrificio de niños[24].
En 1933 se prohiben en Alemania las sociedades secretas, con lo cual la OTO y la Astrum Argentium pasan a la clandestinidad. Escribe con Lady Frieda Harris (esposa de Sir Percy Harris, célebre parlamentario liberal), que se encarga de las bellas ilustraciones de los naipes, El Libro de Toth, una variante extremadamente sofisticada del Tarot. Ecribe poesía propagandística a favor de los aliados y difunde el signo de la victoria, la famosa V; que hoy todo el mundo repite sin conocer ni su origen, ni su significación, cuyo sentido oculto es: Tiphon En 1941 escribe el breve y contundente Liber Oz, que el lector puede encontrar al comienzo de esta antología[25].
La logia Agape de Pasadena (California), a cargo desde 1942 de Jack Parsons, que se consideraba su hijo mágico, le envía algunos recursos, que son bien recibido. En 1945 Parsons participará con un curioso personaje en un ritual en el que acaba perdiendo a su esposa y sus ahorros, que vuelan juntos a la búsqueda de otros horizontes. Este peculiar personaje, un pelirrojo, vinculado a los Servicios de Inteligencia de la Marina, no es otro que el célebre L. Ron Hubbard, fundador del movimiento dianético[26].
Aleister Crowley murió de insuficiencia cardíaca y bronquitis crónica, maldiciendo al médico (moriría unas horas después) que le negó cruelmente una última dosis de estupefaciente. Fue incinerado en Brighton, y durante la ceremonia, estorbada por las autoridades, que ni muerto le pudieron dejar tranquilo, se leyó su «Himno a Pan»[27].
Su descalificación kabbalística del Cristo fue un paso arriesgado pero certero, y su inicial egocentrismo se convirtió en autoridad y sapiencia, porque descalificaba al mito y a la Leyenda de Cristo, pero no descalificaba ni la idea cristiana, ni el valor de su esencia[28].
[1] F. G. RUBIO, “El hombre de los mil rostros”, en El Continente perdido y otros ensayos, Madrid 2001, pág. 9.
[2] C. WILSON, Lo Oculto, Madrid 2006, pág. 376.
[3] F. G. RUBIO, “El hombre de los mil rostros”, en El Continente perdido y otros ensayos, Madrid 2001, pág. 10 – 11.
[4] Ver, C. WILSON, Lo Oculto, Madrid 2006, pág. 391.
[5] F. G. RUBIO, “El hombre de los mil rostros”, en El Continente perdido y otros ensayos, Madrid 2001, pág. 11.
[6] Ibidem., pág. 12.
[7] Ibidem., pág. 13.
[8] F. G. RUBIO, “El hombre de los mil rostros”, en El Continente perdido y otros ensayos, Madrid 2001, pág. 13 – 14.
[9] Ibidem., pág. 14.
[10] F. G. RUBIO, “El hombre de los mil rostros”, en El Continente perdido y otros ensayos, Madrid 2001, pág. 15 – 16.
[11] Cfr., C. WILSON, Lo Oculto, Madrid 2006, pág. 403 ss.
[12] F. G. RUBIO, “El hombre de los mil rostros”, en El Continente perdido y otros ensayos, Madrid 2001, pág. 16.
[13] Ibidem., pág. 16 – 17.
[14] Ibidem., pág. 17.
[15] Ibidem.
16] F. G. RUBIO, “El hombre de los mil rostros”, en El Continente perdido y otros ensayos, Madrid 2001, pág. 18.
[17] Ibidem.
[18] Ibidem., pág. 19.
[19] Ibidem., pág. 21.
[20] F. G. RUBIO, “El hombre de los mil rostros”, en El Continente perdido y otros ensayos, Madrid 2001, pág. 22.
[21] Ibidem., pág. 23 – 24.
[22] P. H. KOCH, Illuminati, Barcelona 2004, pág. 147.
[23] F. G. RUBIO, “El hombre de los mil rostros”, en El Continente perdido y otros ensayos, Madrid 2001, pág. 24.
[24] Ibidem., pág. 24 – 25.
[25] Ibidem., pág. 25.
[26] Ibidem., pág. 25 – 26.
[27] F. G. RUBIO, “El hombre de los mil rostros”, en El Continente perdido y otros ensayos, Madrid 2001, pág. 26.
[28] PROLOGO, a la edición de, A. CROWLEY, 777 El arbol de la vida, Barcelona 2004, pág. 7 – 8.
[2] C. WILSON, Lo Oculto, Madrid 2006, pág. 376.
[3] F. G. RUBIO, “El hombre de los mil rostros”, en El Continente perdido y otros ensayos, Madrid 2001, pág. 10 – 11.
[4] Ver, C. WILSON, Lo Oculto, Madrid 2006, pág. 391.
[5] F. G. RUBIO, “El hombre de los mil rostros”, en El Continente perdido y otros ensayos, Madrid 2001, pág. 11.
[6] Ibidem., pág. 12.
[7] Ibidem., pág. 13.
[8] F. G. RUBIO, “El hombre de los mil rostros”, en El Continente perdido y otros ensayos, Madrid 2001, pág. 13 – 14.
[9] Ibidem., pág. 14.
[10] F. G. RUBIO, “El hombre de los mil rostros”, en El Continente perdido y otros ensayos, Madrid 2001, pág. 15 – 16.
[11] Cfr., C. WILSON, Lo Oculto, Madrid 2006, pág. 403 ss.
[12] F. G. RUBIO, “El hombre de los mil rostros”, en El Continente perdido y otros ensayos, Madrid 2001, pág. 16.
[13] Ibidem., pág. 16 – 17.
[14] Ibidem., pág. 17.
[15] Ibidem.
16] F. G. RUBIO, “El hombre de los mil rostros”, en El Continente perdido y otros ensayos, Madrid 2001, pág. 18.
[17] Ibidem.
[18] Ibidem., pág. 19.
[19] Ibidem., pág. 21.
[20] F. G. RUBIO, “El hombre de los mil rostros”, en El Continente perdido y otros ensayos, Madrid 2001, pág. 22.
[21] Ibidem., pág. 23 – 24.
[22] P. H. KOCH, Illuminati, Barcelona 2004, pág. 147.
[23] F. G. RUBIO, “El hombre de los mil rostros”, en El Continente perdido y otros ensayos, Madrid 2001, pág. 24.
[24] Ibidem., pág. 24 – 25.
[25] Ibidem., pág. 25.
[26] Ibidem., pág. 25 – 26.
[27] F. G. RUBIO, “El hombre de los mil rostros”, en El Continente perdido y otros ensayos, Madrid 2001, pág. 26.
[28] PROLOGO, a la edición de, A. CROWLEY, 777 El arbol de la vida, Barcelona 2004, pág. 7 – 8.
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