La fe cristiana 2

            No resulta, cuanto menos, sorprendente, que la imaginación de los mortales sea tan escasa que no hayan sido capaces de concebir una historia diferente para los diferentes pueblos. Aquí tenemos dos opciones, o aceptamos la historia como un mito universal, por lo que el Dios que creemos ser único no es más que una forma de llamar al Dios de los otros, o partimos de la base de que el Dios que tenemos en los altares no es más que un advenedizo que ha eliminado a un Dios más antiguo y anterior.

 

            Eso, o creer, como algunos creen, que la creación así revelada es una historia real, lo que no deja de ser curioso, porque si aceptamos esto como una historia real estaríamos proviniendo de los genes únicos de dos seres específicos, lo que supondría, científicamente, que nuestra raza se estaría degenerando generación tras generación por la mezcla de los mismos esquemas genéticos. Estamos ante un callejón sin salida, porque la cegazón de algunos impide, incluso, buscar una respuesta más objetiva a los problemas que su propia ignorancia a provocado.

 

            Siguiendo el esquema establecido, en la religión persa, Ormuz, espíritu sin cuerpo y principio del bien, prometió felicidad al primer hombre y a la primera mujer si se comportaban conforme a sus preceptos, Pero vino Arimán, el principio del mal, a tentarles con frutos deliciosos. Finalmente, la pareja terminó expulsada del lugar feliz y se vio obligada a matar animales para alimentarse y cubrirse. Y no solo ellos, sino también las siguientes generaciones fueron malditos[1].

 

            A que nos suena. Estamos ante la misma historia, una y otra vez, porque todos tenemos, al final, un inicio igual, un principio de miedo[2] que genera seres superiores que puedan controlar el destino de los hombres, abandonados a sus necesidades dentro de la tierra, salvaje y cruel.

 

            Si nos fijamos en los principios de los shivaítas[3]:

 

            1.- Los Veda son escrituras sagradas, las más antiguas del mundo. Estos himnos son la pa.labra divina y la base del hinduismo.

 

            2.- Existe un Ser Supremo inmanente y trascendente, que es a la vez creador y creación y que es todo lo que existe.

 

            3.- El universo está sujeto a ciclos infinitos de creación, preservación y disolución.

 

            4.- Todo en el universo está sujeto al karma, a la ley de causa y efecto mediante la cual cada ser individual crea su propio destino a través de su pensamiento, sus palabras y sus acciones.

 

            5.- Las almas encarnan en diferentes nacimientos hasta que todos los seres han cumplido su karma y han conseguido el conocimiento espiritual y la liberación del ciclo de existencias.

 

            6.- Los seres divinos existen en mundos que no conocemos y podemos entrar en contacto con ellos mediante la adoración en los templos, los ritmos y los sacramentos y la devoción personal.

 

            7.- Para la evolución espiritual son esenciales las directrices de un maestro, asi coma la disciplina personal, la buena conducta, la puriflcación, los ritos y la meditación.

 

            8.- Toda la vida en todas sus formas es sagrada y ha de ser respetada y reverenciada.

             9.- Ninguna religión es la única verdadera. Todas sirven para mostrar el camino y todas merecen respeto y reverencia.


[1] A. MARTOS. Pablo de Tarso ¿Apóstol o hereje?, Madrid 2007, pág. 33. 

[2] Ver, B. RUSSELL, “Por qué no soy cristiano”, en Por qué no soy cristiano, recopilación de ensayos, Barcelona 2006, pág. 40 ss. 

[3] E. GALLUD JARDIEL, Shiva, el Dios de los mil nombres, Madrid 2001, pág. 155. 

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